#91 SÍ propina

Una de las primeras cosas de las cuales le advirtieron a mi familia cuando se mudaron a la Ciudad de México, ya que ellos lo hicieron alrededor de tres años antes que yo, fue que la propina es sagrada en el DF. Prácticamente todo chilango en la industria de los servicios espera que uno les de propina aparte de lo que están cobrando; desde donde es predecible como con los meseros y los empacadores del supermercado hasta donde es inaudito, como con los dependientes de gasolineras y los taxistas. Si eres como yo y decides ser el único firme que paga el precio justo (por ejemplo, lo que dice el taxímetro sin hacerle caso al taxista cuando te quiera cobrar $20 de más en tu cara), prepárate para dosis radioactivas de mal de ojo. De ese mal de ojo que hasta da comezón.

Una manera simple es siempre darles monedas sueltas, ya que sabemos que los chilangos aman la morralla. En taxis y gasolineras, lo que sirve es redondear las cantidades de forma práctica. Por ejemplo, si quieres $200, pedir $198 y no esperar el cambio. Digo, a fin de cuentas son $2 y puedes irte sabiendo que estás expandiendo tus fronteras culturales.