
Hay pocas maneras de provocar miradas más confundidas por parte de chilangos que preguntarles directamente si alguna bebida tiene leche o si algún platillo tiene queso. Todo tiene crema o quesillo, así que supongo que les cuesta trabajo asimilar que hay personas que no simplemente asumen la presencia de lácteos en su comida.
En cuanto a la leche, tienden a relegar a la leche de soya o deslactosada al rubro de las pociones que sólo un gringo pediría. Es decir, algo totalmente extranjero, por lo que nunca entienden la pregunta:
No chilango: ¿Esta bebida tiene leche?
Chilango: No, tiene leche condensada.
Al respecto del queso, al parecer hay niveles de queso que cambian de forma ambigua de acuerdo a la opinión del chilango al que le preguntes. Al preguntar si algo tiene queso, la respuesta siempre tiende a ser una variación de “sí, pero no”:
No chilango: ¿Esto tiene queso?
Chilango: No, sólo está gratinado con queso.
Eso, o evaden la pregunta completamente:
No chilango: ¿Tienen algún sándwich sin queso?
Chilango: Los sándwiches ya los compramos hechos.
Y no se diga cuando uno pide las cosas específicamente sin queso. Es como si los meseros chilangos tuvieran un filtro contra esa especificación. Al menos en mi experiencia, el 99% de las veces simplemente no hacen caso. Además es la Ciudad de México y regresar un platillo es completamente inútil (i.e. te lo cobran de todos modos), así que un intolerante a la lactosa se tiene que aguantar o fingir ser vegetariano.
ETA: Olvidé mencionar que la única situación en la que es moderadamente fácil evitar los lácteos es en cuanto a la nieve. La nieve de agua se llama “nieve”, pero la de leche se llama “helado”. No son sinónimos:
No chilango: ¿Tienen nieve de fresa?
Chilango: No, sólo helado de fresa.
Take that for what it’s worth.