El Metro estaba bastante vacío hoy. Y no, no estoy siendo sarcástico. 

El Metro estaba bastante vacío hoy. Y no, no estoy siendo sarcástico. 

#117 NO vagón exclusivo para damas y niños

La foto es de Indonesia, pero el concepto es exactamente el mismo en el Metro y el Metrobús del D.F. Usualmente, el primer vagón de cada tren está reservado para mujeres y sus niños, al grado de que prácticamente te echan un taser si te equivocas de pasillo (me ha pasado). No es obligatorio usarlo, es más como una prestación que dan a las usuarias habituales que tienen algún bias en contra de TODOS los hombres. Digo, supongo que ha de haber señoras que sí se sienten más seguras rodeadas de su propio género en horas pico, pero usualmente sólo sucede que mantener ese vagón segregado sirve para que el resto vayan más llenos de lo que deberían y ese vagón esté lleno de señoras cambiando pañales ahí mismo o con bebés llorones. 

¿Por qué no lo recomiendo? Una amiga gringa me dijo que logró crackear el sistema para casi siempre obtener un asiento. ¿Su plan macabro? Siendo de las pocas mujeres que entran al vagón no segregado, y aprovechándose de que el macho mexicano/chilango rara vez dejará parada a una señorita. Fríamente calculado, y funciona. 

#107 SÍ Metro o “Metro del DF 101”

El Metro de la Ciudad de México es muy fácil de usar, pero aquí van unas cuantas instrucciones y observaciones:

1. SÍ transbordar. Todas las líneas van y vienen de principio a fin. Es decir, no hay estaciones donde le Metro no se detenga o donde vaya en una sola dirección. Por lo tanto, cualquier intersección se puede usar para transbordar.

2. SÍ comprar boletos individuales. Comprar una tarjeta no te ahorra nada y las filas se mueven rápido porque casi todo mundo solamente compra uno o dos boletos a la vez. Hacer fila es parte importante de una asimilación efectiva a las costumbres chilangas.

3. SÍ combinar medios de transporte público. Te sorprenderá lo eficiente y barato que es tomar un camión al Metrobús para llegar al Metro y luego caminar un par de cuadras. El truco es planear toda la travesía antes de hacerla, no improvisar en el camino.

4. NO caminar lento. A los chilangos les encanta caminar lento y atravesarse en la calle o los centros comerciales, pero el Metro es de los pocos medios donde es aceptable caminar rápido o a velocidad normal para alguien que no tiene piernas particularmente cortas. 

5. NO Metro Pantitlán. Lo digo en serio

#106 NO transporte público caro

Por más que a los chilangos les guste quejarse de su transporte público supuestamente caro, créanme, es de los más baratos que experimentarán EN SUS VIDAS. Los taxis son baratos y no tienen cuota mínima, los camiones siempre costarán menos de $5, el Metro cuesta $3, etcétera. Demos gracias a los benditos subsidios del GDF. Es importante considerar que muchos chilangos nunca han usado el transporte público en otros lugares, por lo que sus quejas se deben más a una falta de referencias externas que a una ignorancia maliciosa al estilo de “me quejaré porque puedo.”

Antes de que me digan “ay, no sé con qué chilangos te juntas que se quejan del transporte público”, no me digan que no conocen a alguno que se niega a usar los camiones COPESA por considerar que $4.50 es excesivamente caro en comparación con microbuses y combis peseras. Digo, están en su derecho, pero qué masoquistas si salen con presupuestos tan apretados que $4.50 es un exceso. Personalmente, mi política al respecto es que si no tengo los $4.50 o los $6 para ir y venir en Metro, mejor no salgo de mi casa. 

#65 NO Metro Pantitlán

En general, el Metro de la Ciudad de México no está mal. Digo, hay estaciones feas porque son muy concurridas por su localización (Universidad, Terminal Aérea) o por razones turísticas (Zócalo, La Villa-Basílica) y otras que son feas porque son la concurrencia del Metro con otros medios de transporte como los miles de camiones urbanos y microbuses (Universidad), el Metrobús (Tacubaya, Chilpancingo) o el Tren Ligero (Tasqueña), pero la mayoría son al menos navegables.

Eso sí, después de consultarlo con gente sabihonda al respecto, estoy de acuerdo en que nada se acerca a la horripilante experiencia de pasar por el Metro Pantitlán. Esta estación es la concurrencia no de dos líneas, sino de CUATRO. Sin mencionar que es un ombligo urbano de camiones y microbuses, está al oriente de la ciudad (“the wrong side of the tracks" o del Periférico, dirían por ahí) y a menos que te guste el contacto directo con miles de chilangos sin nociones de espacio personal… yo la evitaría.