slamtolive preguntó: compa un abrazo la irreverencia desborda de esta cosa y si creo que somos de esas personas locales y criticonas y que no importa cuan grande sea la ciudad seremos iguales me gusta mas el df de noche deberias de darle una explorada a ver que sale (:
¡Muchas gracias! Me alegra que te guste. Sobre la vida nocturna, tengo sentimientos complicados. Por un lado, no soy de salir de noche y menos en el DF, porque todo está lejos de donde vivo y luego me da flojera tener que usar el transporte público por 2 horas nomás por salir a bailar o beber por hora y media. PERO, por otro lado, me encanta bailar.

O sea, creo que es obvio que soy el alma de la fiesta.

Entonces es una situación complicada en la que experimento la vida nocturna del DF aproximadamente tres veces al año, me divierto mientras dura, pero luego paso prolongados lapsus de evitarla por el peso que representa a mis finanzas. PERO, tu comentario me ha dado ideas. Tal vez sí aplique una explorada con ojos de Manual México DF, y no tanto otra explorada de Francisco Odia Ir A Antros.

Sí, soy fan hardcore de Britney y la música pop y no, usualmente no me molesta que haya personas que estén en desacuerdo conmigo acerca de mis gustos. Pero debo decir lo que observo: los chilangos tienden a odiar a Britney más que el resto de los mexicanos y más que a otras celebridades estadounidenses. En parte es porque ella representa todo lo gringo que de por sí les causa recelo, y también porque no le perdonan su actitud en la conferencia de prensa que dio en el DF en 2002. Supongo que les molestó que respondió a sus preguntas sin rollo, el cual es un problema que tienen muchos gringos al lidiar con chilangos.
Cuando vino a México el año pasado, me tocó preguntar a amigos regios y chilangos qué opinaban de ella. Los regios estaban emocionados o ambivalentes, diversidad de opiniones y nostalgia en abundancia. Los chilangos estaban furiosos. Si quieren hablar de música pop en el DF, absténganse de decir cosas positivas de Britney o prepárense para aguantar un largo discurso sobre su (debatible) gordura y su (extremadamente debatible) falta de talento.
Por cierto, Britney rulez.