La primera vez que vi las Torres de Satélite, creí que eran edificios de verdad a lo lejos. Esto fue ligeramente humillante, ya que después de una inspección ligeramente más cuidadosa, es bastante obvio que son sólo unas torres de concreto de no más de 50 metros de alto en medio de un camellón. Ups.

La primera vez que vi las Torres de Satélite, creí que eran edificios de verdad a lo lejos. Esto fue ligeramente humillante, ya que después de una inspección ligeramente más cuidadosa, es bastante obvio que son sólo unas torres de concreto de no más de 50 metros de alto en medio de un camellón. Ups.